Recuerdo que cuando era pequeña tenía, bueno aún tengo y los conservo casi como nuevos, una colección de libros que todavía cuando los miro me parecen lindísimos. Casi todos eran historias de cuento clásicas, de las de siempre y en especial me gustaba uno que era el de Caperucita roja.
 Lo que más me llamaba la atención no era el argumento en si, ni la valentía de caperucita y su abuela, ni siquiera me asustaba el lobo que salía en el cuento, lo que me gustaba era llegar a la última hoja, allí la abuelita reconfortaba al cazador que la libró del lobo con un té caliente y una tarta, y ahí quería llegar… para mí de pequeña cuando veía ese pastel me parecía el más espectacular del mundo, con su glaseado de chocolate chorreando por encima y ese bizcocho pequeño y alto. Por eso me propuse que en un futuro yo también me prepararía una tarta como esa…

A pesar de no ser un pastel bañado con almíbar, el bizcocho gracias al buttermilk, queda muy jugoso y no se echa en falta el jarabe que lo haría una tarta demasiado empalagosa. Para mí ha quedado una combinación perfecta de bizcocho y cobertura, y con un gran sabor a chocolate.

 

 

Tarta de chocolate
Ingredientes para un molde de 20 cm

  • 100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 250 ml de leche
  • 15 ml de vinagre blanco
  • 2 huevos L
  • 200 gr de azúcar
  • 100 gr de chocolate de repostería de calidad
  • 15 gr de cacao en polvo
  • 300 gr de harina de repostería con levadura
  • 1 cucharadita de café de bicarbonato sódico
  • 3 cucharadas soperas de mermelada de frambuesa
  • Para la cobertura: 225 gr de chocolate de repostería, 100 gr de mantequilla, 150 ml de nata

* Precalentar el horno con turbo a 160 grados, si no tenéis turbo ponerlo a 180 grados. Engrasar un molde desmontable de 20 cm de diámetro y forrarlo con papel de horno en su base.
* En un bol mezclar la leche con el vinagre, remover y dejarlo reposando durante quince minutos. Derretir el chocolate al baño maría.
* Mientras batir la mantequilla con el azúcar para que aumente de volumen. Añadir los huevos batidos de uno en uno, el chocolate derretido y la harina con el cacao en polvo y con el bicarbonato. Mezclar bien los ingredientes para después incorporar la leche batiendo hasta formar una masa suave.
* Repartir por el molde alisando la superficie de la masa y hornear durante una hora o hasta que pinchando con un palillo éste salga limpio. Dejar enfriar durante diez minutos dentro del molde y después pasarlo a una rejilla.
* Mientras tanto preparar la cobertura. Derretir el chocolate con la mantequilla en un cacito. Después añadir a la nata removiendo hasta que quede una pasta lisa y brillante.
* Cortar el bizcocho en dos discos. Extender la mermelada en el disco inferior, después extender un cuarto de la cobertura por encima. Tapar con el otro disco de bizcocho y extender el resto de la cobertura aún templada dejándola caer por los laterales. Alisar con una espátula de pastelería. Dejar enfriar a temperatura ambiente y cuando se vaya a consumir sacarla un rato antes de la nevera para que tenga todo el sabor.

 

No os traigo muchas fotos, la luz en Asturias estos días no nos acompaña y casi no tenemos mediodía…

Que paséis buena semana

ESTHER

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