Cuando en el magnífico blog de Pam, vi este paté, sabía que no iba a aguantar demasiado tiempo sin hacerlo. Y es que siempre me han gustado y el pensar en poder prepararlo en casa de forma tan fácil me intrigaba en su resultado. Y es que soy un poco rarita porque no puedo comer ni cocinar hígado, en plan hígado encebollado y platos del estilo, pero me ponen un paté delante con unas buenas tostaditas de pan y pierdo el sentido. Además había en esta receta algo que todavía lo hacía mas atractivo, una gelatina que lo cubría con mermelada de albaricoque, y es que esas mezclas dulce- salado todavía hacen que un plato me guste más.

Yo he hecho un cambio en el tipo de setas deshidratadas que he usado, Pamela ponía boletus pero yo le puse una cajita de shii take, esas setas oscuritas que tienen un sabor muy característico, de origen asiático, y que me gustan mucho para ensaladas y revueltos. Pues bien, ahora también las hay deshidratadas y daba la casualidad de que las tenía en la despensa, así que cambié ese ingrediente. No se como seria el paté original, pero este estaba muy bueno y nada pesado, de todas maneras pienso probarlo con los boletus.

 

Paté de higaditos y setas shii take

Ingredientes

  • 225 gr de higaditos de pollo limpios
  • 25 gr de setas deshidratadas, yo shii take
  • 150 g de mantequilla en punto de pomada
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de brandy
  • 2 lonchas de tocino ahumado o baicon
  • 2 ramitas de romero fresco
  • 1 ramita de tomillo fresco
  • sal
  • 1 cucharadita de pimientas mezcladas
  • 7 cucharaditas de mermelada de albaricoque
  • 1 y 1/2 hojas de gelatina neutra

* Empezaremos limpiando los higaditos de nervios y grasas y los dejamos macerar media hora en leche. Cuando pase el tiempo, escurrirlos y secarlos.

* Poner a hidratar las setas en 200 ml de agua también media hora. Colar el agua y reservarla.

*Picar las cebolla y pocharla en una sartén donde hayamos derretido 25 gr de la mantequilla con el orégano y el tomillo. Cuando la cebolla este transparente, añadir las setas y el diente de ajo laminado. Sacar para un plato y reservar. sacra las ramitas de las hierbas aromáticas

* En esa misma sartén echar otros 25 gramos de mantequilla y sofreír unos 4 minutos los higaditos y el baicon en trozos, no se deben de cocinar en exceso para que no queden muy secos. Añadir el brandy, una cucharada de la mermelada de albaricoque, las pimientas, sal y la mezcla de cebolla y setas. Revolver para que se junte todo, y apartar del fuego. Dejarlo enfriar.

* Trituramos los 100 gr de mantequilla que nos quedaban con la mezcla anterior, hay que triturarlo muy bien para que nos quede lo mas fino posible, lo echamos en un molde, tapar con film de cocina y guardar en la nevera durante media hora.

* Con el agua reservada de hidratar las setas vamos a preparar la gelatina que cubre el pate. Yo le hice caso a Pam y no eche los 200 ml si no que puse como 100 ml del agua de las setas y el resto de agua normal, puesto que podía quedar demasiado fuerte. Si os gusta mucho el sabor a setas, usar todo el agua de hidratarlas. Bueno, pues calentarla y disolver bien en ella las hojas de gelatina. Añadir la mermelada de albaricoque que teníamos reservada y dejar templar un poco. Añadir este líquido por encima del paté y dejar solidificar.

La verdad es que ha sido un gran descubrimiento esta receta, y pienso ir haciendo variaciones para conseguir distintos sabores, eso si, va a tardar en entrar otro paté comprado en mi casa que no sea este. Además los patés por lo general congelan muy bien, así que para no cansarme de tomarlo muchos días seguidos parte de él lo congelé en porciones, y así lo tienes siempre dispuesto para un imprevisto de picoteo.

¡¡Gracias Pam por esta delicia!!

Feliz semana.
ESTHER

Comparte si te ha gustado!Share on FacebookGoogle+Tweet about this on TwitterPin on PinterestShare on LinkedIn