Hola a todos. Casi acabando el mes de enero con su cuesta mucho más dura de lo habitual 😉 os traigo una receta que le he llamado ” la del descubrimiento”. Os estaréis preguntando porque un sencillo cake, parecido a cualquiera, es un descubrimiento para mí. Pues os lo cuento. Esta es una de esas recetas que guardé en su momento en mi carpeta de cocina, sin muchas pretensiones, casi medio olvidada, y que un día en el que en el frutero sobraban dos peras decidí preparar.

Me sorprendió su extraña cobertura que se añadía a media cocción y que resultó ser suave, jugosa y que le añadía a este pastel de fruta gran personalidad. Es por eso que si os gustan los pasteles con un punto húmedo, nada secos, con trocitos de fruta en su interior y sin que los tengáis que bañar con almíbares, éste es vuestro cake.

Por supuesto que la fruta de dentro se puede variar a vuestra voluntad. Yo ya lo he preparado con manzana y pienso hacerlo con piña o plátano en un futuro, así que ya os contaré. Pero desde luego lo cocinéis con lo que lo cocinéis, no prescindáis de añadirle la cobertura jugosa, es increíble el sabor y textura que le aporta.

 

Cake de pera con cobertura suave

  • 100 g de harina con levadura incorporada
  • 25 g de almendra molida
  • 1 huevo L
  • 70 g de azúcar
  • 50 ml de leche
  • 4 cucharadas soperas de aceite de girasol
  • 2 peras grandecitas
  • Margarina o mantequilla y una cucharada de harina para engrasar el molde
  • Para la cobertura: 50 g de mantequilla, 50 g de azúcar, 1 huevo L

Comenzaremos precalentando el horno a 180 grados con calor arriba y abajo. Pelamos las peras y las cortamos en dados y preparamos el molde, mejor de cake alargado, como de 20 centímetros de longitud. Batimos el huevo con el azúcar en un bol con unas varillas hasta que lo veamos blanquecino. Añadimos la leche, el aceite y la almendra molida. Seguidamente añadimos la harina con la levadura incorporada. Removemos para mezclar los ingredientes y horneamos durante 30 minutos.

Para preparar la cobertura, en un cacito fundimos la mantequilla con el azúcar durante unos minutos. Separamos del fuego y dejamos entibiar, entonces le añadimos el huevo batido y removemos sin parar hasta que veamos una especie de crema. Cuando pasen los 30 minutos de cocción, abrimos el horno y le añadimos esta cobertura por encima a nuestro cake, dejándolo de nuevo seguir cociendo durante diez minutos más o hasta que al pincharlo con una brocheta esta salga sin masa.

 

Con estas cantidades sale un cake pequeñito, pero se pueden doblar los ingredientes y prepararlo en un molde alargado más grande. Yo el primero lo hice así, pero seguro, seguro que en el siguiente dobláis las cantidades porque os va a encantar.
Buena semana a todos
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